Cada año, la temporada navideña nos invita a detenernos, reflexionar y, sobre todo, a compartir el amor que emana del nacimiento de nuestro Salvador. En El Tabernáculo de los Levitas, el 24 de diciembre de 2025 no fue una excepción, sino una manifestación vibrante de esa verdad. Lo que vivimos fue más que una celebración; fue una reafirmación del espíritu de comunidad y la alegría incondicional que caracteriza la fe.
La Magia de la Nochebuena: Sonrisas que Iluminan
Desde el momento en que las puertas de nuestra iglesia se abrieron, un ambiente de anticipación y alegría inundó cada rincón. Nuestro principal deseo era crear un espacio donde los más pequeños de nuestra comunidad pudieran experimentar la verdadera esencia de la Navidad. Y las imágenes, aunque solo una fracción de lo vivido, apenas logran capturar la efervescencia de esos momentos.
Cada risa, cada abrazo espontáneo y cada mirada de asombro ante un pequeño juguete, nos recordaba la pureza y la inocencia que Jesús trajo al mundo. Fue un privilegio ser testigos de cómo la fe y la esperanza se reflejaban en los rostros de nuestros niños, el futuro de nuestra congregación.
Tejiendo Lazos: La Fuerza de una Comunidad Unida
La celebración de la Nochebuena en El Tabernáculo de los Levitas trasciende el mero acto de dar regalos; es una oportunidad para fortalecer los lazos de nuestra gran familia espiritual. Padres, abuelos, jóvenes y niños se unieron en un espíritu de hermandad, compartiendo no solo alimentos y obsequios, sino también risas, oraciones y el gozo de estar juntos.
Estos encuentros son el alma de nuestra iglesia, demostrando que somos un cuerpo vibrante, activo y comprometido con los principios del amor y el servicio. La comunidad del Tabernáculo de los Levitas se reafirma como un hogar donde todos son bienvenidos y donde la fe se vive de manera auténtica y compartida.
Un Corazón Agradecido: El Motor de Cada Sonrisa
Detrás de cada sonrisa, de cada regalo y de cada momento de gozo, hubo un ejército de corazones generosos. Queremos extender nuestro más sincero agradecimiento a cada voluntario que dedicó su tiempo y talento, a cada familia que contribuyó con su presencia y sus donaciones, y a cada miembro de nuestra congregación que, de una u otra manera, hizo posible que esta Navidad 2025 fuera inolvidable. Su espíritu de servicio es un reflejo de la luz de Cristo.
Que la alegría y el mensaje de paz de esta Navidad sigan resonando en nuestros corazones a lo largo de todo el próximo año. ¡Gracias por ser parte de El Tabernáculo de los Levitas!

















